Uruguay le ganó 2 a 1 a Chile en un amistoso en Santiago

Uruguay derrotó el martes 2-1 a Chile en un amistoso disputado en Santiago con goles de Diego Rolan y el Tata González.

Gol de Uruguay: Tata González contra Chile

Uruguay derrotó el martes 2-1 a Chile en un amistoso disputado en Santiago, apelando a su vieja escuela de defensa y contragolpe.

Rivales complejos de enfrentar si los hay Chile en los tiempos que corren.

Los trasandinos llevan un proceso de trabajo exitoso con una apuesta de juego moderna, ofensiva, vistosa y muy bien aceitada.

Lo de Jorge Sampaoli es una continuidad del trabajo de Marcelo Bielsa –lo quiso ser Claudio Borghi pero no pudo–, por la forma de sentir el juego: el arco rival entre ceja y ceja, la intensidad física sin concesiones, la propuesta por encima del potencial del rival.

Y así se fue dando el partido. Con los centrales chilenos –Medel y Jara– en la mitad de la cancha diagramando las jugadas. Con Marcelo Díaz hundiéndose entre los zagueros para ser el primer armador. Con los dos laterales –Isla y Mena– lanzándose como aviones para pasar al ataque. Con Alexis Sánchez dando un paso atrás para colaborar en el armado.

Pero Uruguay no salió a arrinconarse en el fondo. Tampoco a cambiar golpe por golpe contra un rival mucho más dinámico en su concepción de juego.

Lo salió a incomodar. A poblarle la zona de gestación –a dónde bajó Sánchez para juntarse con Aranguiz y Arturo Vidal– y a tratar de darle buen destino al balón, salvo cuando se vio sometido por la presión chilena. Ahí optó por jugar en largo.

Y así avisó peligro a los 14’ con un pelotazo de Giménez que Rolan enganchó de aire para dar el alerta.

Chile ya había sacudido a Muslera a través de un tiro libre de Sánchez, donde el arquero celeste se extremó para sacarla al córner.

Tabárez modificó el esquema que había utilizado ante Costa Rica (4-4-2) ya que ayer se paró con un 4-1-4-1. Con Arévalo Ríos como tapón. Con Sánchez y Lodeiro por delante, colaborando en la marca, pero con la misión de iniciar los contraataques. Con Rolan abierto por derecha y el Cebolla por izquierda. Con Cavani como llanero solitario arriba.

Los primeros minutos fueron auspiciosos. Por la intención de juego. Por lo que se ofreció Rolan y lo que molestó cada vez que se lanzó en ataque por la banda derecha.

Pero a los 26’ Chile abrió el tanteador. Primero Sánchez metió una diagonal obligando a Muslera a otra gran intervención con un tiro cruzado. Después del rebote, la pelota derivó a la banda izquierda donde Orellana la cruzó al segundo palo y Sánchez ganó de cabeza para establecer el 1-0.

Todo lo bueno que había mostrado Uruguay en el arranque se desvaneció. Chile se adueñó completamente de las acciones y propuso el partido en terreno de un Uruguay que corrió atrás de la pelota.

Sin embargo, el partido dio un giro inesperado en el tiempo agregado del primer tiempo.

Porque con Chile dominando claramente –la hinchada hasta cantaba “ole” en cada toqueteo de pelota– a Gary Medel –mucho músculo, escasa lucidez– se le ocurrió meterle un patadón de atrás al Palito Pereira. Lodeiro reaccionó y Medel –que tiene fama de malo– lo prepoteó. Cavani asumió su rol de referente y salió en defensa de los suyos. Los jugadores se trenzaron en una discusión y así cayó un notable centro del Pato Sánchez que cabeceó limpito Rolan para igualar el partido.

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